David Rojo
Espectacular.
Poco antes de la medianoche Merlín debió de haber coincidido y saludado a Quetzalcóatl al final de la tierra peninsular.
El cielo nocturno se llenó de magia; la Luna llena poco a poco comenzó a teñirse de rojo y por entre los cráteres y mares lunares el conejo del Dios del Viento.
Cuando la tarde del jueves 13 caía, ya la Luna llena se posesionaba hacia el Este del espacio celeste, faltaban horas para el extraordinario momento del eclipse lunar de marzo de 2025, pero ya se anticipaba una magnífica jornada.
Con el cielo nocturno es posible que Merlín y Quetzalcóatl se hubieran acomodado por el cerro de las Antenas de Cabo San Luca y disfrutar del aromático café de Córdoba para estar más que a gusto con todo ese impresionante paisaje astronómico. Ni una nube.
El mago y la deidad no solo a disfrutar instante tras instante mientras la Luna llena se teñía de rojo, sino por igual saludar a tan colosales testigos del eclipse hacia el Sur con Canopus, la segunda estrella más brillante del firmamento y más arriba en diagonal a la derecha, Sirio, la más brillante; al Oeste la Mariposa de Orión, Júpiter, Aldebarán; Marte Pólux; al Norte, Polaris, Osa Mayor; al Este, Arturo, Spica en perspectiva visual “abajo” de la Luna y en vertical hacia “arriba” Leo y su estrella Regulus.
La tecnología se cruzaría con lo mágico: un avión cruzando el espacio de Cabo San Lucas.
Y uno, finalmente, terrenal tratando de lograr el cada captura el tono rojo, lo que no se dejaba moviendo la apertura y soltando el zoom hasta los 3 mil mm y luego cuadruplicarlos.
Pero, la cámara también magia: a 533 comenzó a observarse en la captura el teñido rojo de la Luna llena. La cámara a pulso. Y luego a mil mm. Y luego a mil 400 mm. Y luego a 2 mil mm.
Que extraordinario momento.
Al Este, al Oeste, al Sur, al Norte postales astronómicas para el registro fotográfico. Y con el zoom a 24 mm logrando la captura de Osa Mayor, Arturo, Spica, la Luna.
Ya con el viernes 14, a las 00:30 el eclipse lunar seguía.
Los Cabos gran ventana al universo.
Sobre eclipse lunar en Radio Fórmula se divulgó horas antes:
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Vamos con un poco de ciencia, cortesía de la UNAM. La luna se ve roja no porque sea de sangre, sino por la dispersión de Rayleigh.
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La tierra se pondrá en medio entre la luna y el sol, y esto evitará que la luna reciba la luz que siempre tiene.
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Con esto, la atmosfera de la tierra será una especie de filtro y dispersará las longitudes de onda más corta, que tienden al azul y dejará pasar las más largas, que tienden al rojo.
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Así que la luz que llegará a la luna será con tonos rojos y naranjas, por eso se pintará de este color la luz.
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En realidad, con el eclipse, la causante de la luna roja es la luz, nada tiene que ver algo en la superficie de nuestro satélite natural.