David Rojo
La foto del festejo de 50 millones de pesos.
Sí, las caras sonrientes.
Así, 50 millones de pesos en el corte del simbólico listón.
La sonrisa del gobernador Víctor Castro; la sonrisa del presidente municipal, Christian Agúndez.
Híjole y fueron -dicen cabeza y subalternos– “austeros”.
Así, 50 millones de pesos en el supuesto para las Fiestas Tradicionales de San José del Cabo.
La sonrisa del gobernador, la sonrisa de pretensos al 2027 –desde luego la sonrisa también la compartía Milena Quiroga –, la sonrisa de pretensos a Los Cabos.
La familia feliz para la foto.
La foto de un contenido de ¡50 millones de pesos!
Sí, desde luego tenían que estar sonrientes.
Y desde luego el aplauso y lo sonriente por igual de acompañantes a la foto.
Sí, la foto.
Foto para la familia política feliz.
No sólo al pueblo se lo han llevado al baile, y no al de los festejos josefinos. No,no sólo al pueblo se lo han llevado al baile del presente perdido. También, se han llevado al baile desde el poder político local al dicho de palacio nacional.
Para la presidenta Claudia Sheinbaum la realidad de Los Cabos es “triste” y “lacerante”.
Sin embargo, como se ve en la foto de contenido –por festejos– de 50 millones de pesos, el poder político local no está triste.
Y el pueblo al que han llevado al baile –y no de los festejos josefinos– vive la cruda y lacerante realidad a donde no volvió la palabra política-electoral de campañas.
Está el dicho de preocupación y señalamiento desde palacio nacional sobre la realidad de Los Cabos referida hace cinco meses; también, está visto, que tal dicho se lo llevaron al baile.
El pueblo no se amaneció sonriendo; mañana seguirá con la misma realidad dicha desde palacio nacional.
