David Rojo
Cuando Antonio Agúndez se pronunció en 2013 por la Segunda Actualización del Plan de Desarrollo Urbano –PDU– de Las Cabos, estaba sobre el escritorio público municipal la felonía de las licencias municipales de construcción liberadas en el trienio anterior, 2008-2011, para edificios habitacionales en medio de arroyos de Cabo San Lucas y de San José del Cabo.
Había por tal un mal precedente en la pretendida segunda actualización del PDU aprobada, no obstante por el pleno de Cabildo en abril de 2013 con el pronunciamiento por un mejor destino con la visión de planeación urbana hacia el 2040 y con la “premisa fundamental –desplegó Antonio Agúndez– de la calidad de vida de nuestros habitantes”.
Aludió:
“Gracias a nuestra visión de encabezar un gobierno cercano a la gente, realizamos un cambio al modelo de gestión mediante el trabajo intergubernamental para ser y hacer más efectivas nuestras acciones de gobierno, por ello, hoy avanzamos en materia urbanística a través de instrumentos de planeación como es el caso de la presente “Segunda Actualización del Plan Director de Desarrollo Urbano de San José
del Cabo y Cabo San Lucas 2040”, en el que se expresan las previsiones para el crecimiento armónico”.
En esa Segunda Actualización del PDU el pronunciamiento público alentaba el desarrollo local con el eje fundamental de “sustentable” y “sostenible”.
Sin embargo, la calidad de vida lejos de mejorar se deterioró. Y con los gobiernos municipales que seguirían como el del Arturo de la Rosa, Armida Castro y Óscar Leggs, de plano el 2040 se perdería.
Hoy, con el cuarto gobierno municipal después del de Antonio Agundez, ejerce el poder municipal a su sobrino Christian Agúndez con cuya pretendida Tercera Actualización del PDU, sin embargo ha tenido un tropiezo político.
Peor, el presidente de la comisión edilicia de Desarrollo Urbano, el Regidor Alvarado, se pronunció en el PDU por la propiedad privada de potenciales inversionistas con kilómetros con frente de playa, sin ningún pronunciamiento hacia las centenares, miles, de familias dejadas con sus viviendas en medio de los arroyos por el cuerpo edilicio del trienio 2008-2011.
El trienio 2024-2027 que ha tropezado de inicio con el PDU –con señalamiento directo de palacio nacional–, quien era la presidenta de la Comisión de Desarrollo Urbano en el trienio 2008-2011, Nélida Alfaro, hoy despacha como Síndica; y quien fuera presidente de la comisión de Desarrollo Urbano en el trienio 2015-2018, Celestino Atienzo, hoy despacha como Regidor.
En papel se mira hacia el 2040, cuando el presente se ha perdido.
Además, que las vidas ignoradas por la indolencia política, siguen en peligro en medio de los arroyos.
La premisa por la calidad de vida se diluye ante la realidad, con la contradicción de que Los Cabos cuenta con una de las principales economías municipales del país.
¿2040?
Por qué no empiezan con el 2025, que ya está corriendo.