David Rojo
Te encuentras al final de la tierra peninsular y hasta Cabo San Lucas llegan las aves rapaces.
Viajes extraordinarios.
También las hay permanentes.
La vida en el paraíso en un permanente ir y venir por igual de las hijas de Niparajá, las ballenas.
Se está ya en temporada de avistamiento de rapaces.
Los Cabos registra desde el Tecolote Enano hasta el Aǵuila Real. Y es tan potencial la región sudcaliforniana que hasta hay rapaces permanentes, como el Búho Americano de Baja California o el Zopilote Aura con toda esa cabeza roja que le distingue como adulto.
Por diferentes puntos de la ciudad portuaria sanluqueña se ve volar o perchando a las rapaces…urbanas.
A Cabo San Lucas llega incluso la especie más veloz del planeta, el Halcón Peregrino que en picada se proyectaría hasta 300 kilómetros por hora.
Además, del Peregrino se vuelve común el vuelo diurno de rapaces como el Halcón Cernícalo Americano, Aguililla Aura, Aguililla Cola Roja o el Zopilote Aura.
Nada más por citar, cinco aves rapaces diurnas en Cabo San Lucas.
Pero, también se encuentran gavilanes y se recuerda incluso aquella anécdota de un Tecolote Enano rescatado en una de las salas cinematográficas de Puerto Paraíso, o de aquel nido con tres polluelos del poderoso Búho Cornudo Gigante en una de las palmeras del desarrollo turístico Villa Group que le resultaría amigable a la pareja rapaz.
Rapaces haciendo suyo lo urbano.
Y sí cuida a tus mascotas pequeñas; las rapaces cubren la ruta de centurias a esta región sudcaliforniana, en medio de dos mares.
El vuelo mismo de quienes llegan y nos recuerdan que vienen –venían– al paraíso.
Es tan impresionante la atracción del paraíso que cientos de kilómetros, miles, se cubren por mar y aire para llegar a este paraíso.
¡Ya basta de indolencia, corrupción e impunidad!
Hay tanto que cuidar
Hay tanto que disfrutar.
Tanta nueva vida con nuevas generaciones, que ya basta de la vergüenza nacional que se arrastra en Los Cabos con esta muy lacerante realidad con la que se vive a diario y con la que se topan las especies que durante centurias siguen viniendo.
Se está en temporada de avistamiento de rapaces.
Es temporada alta.
Tenemos visitantes.
Nos tenemos nosotros.
No perdamos al paraíso.