David Rojo
Estaba tan a gusto con su ir y venir, que cuando el pinzón le acercó el piquito a la pinzona pareciera que, cariños le dijera. “aquí está tu chido guan”.
Y un aleteo y otro aleteo.
El cielo se brindaba con ese imperdible color azul y nubes blancas.
Grata panorámica.
Un cable de la CFE para la pose durante el cocoteo.
En esos momentos el Pinzón mexicano –que como su nombre lo refiere es ave originaria de México– no se colocaba tan cerca. La hembra así como chiflando para arriba, haciendose la muy muy.
El Pinzón aleteaba cada vez más cerca.
Y en una de esas ¡zaz! que le avienta el piquito. Y la hembra disfrutando, “no que no, aquí te tengo en pleno cable”.
En Wikipedia se cita que “mide alrededor de 12 cm. Es de color pardo, con el vientre rayado. Los machos se caracterizan por tener el pecho, la frente, la raya supraocular y la rabadilla color rojo, en tonalidades que varían desde el rojo brillante hasta casi naranja. Las hembras son parecidas a las hembras del gorrión doméstico (Passer domesticus); al igual que éstas, su plumaje es castaño grisáceo en las partes dorsales y pardo en las partes ventrales, pero se distinguen por tener rayas en pecho y vientre y ser más esbeltas. Ambos sexos tienen el pico relativamente grueso.
“El canto es largo y sin un patrón bien definido”.
Referencia.
Wikipedia, Haemorhous mexicanus: