David Rojo
A las 20:30 del viernes 31 se observaba espectacular la Luna creciente (casi nueva) como una uña anaranjada-rojiza del dedo de alguna deidad mitológica y más arriba el planeta Saturno sobre el lucerío de Cabo San Lucas; cinco horas y media después ya en la madrugada, como a las 02:00 del sábado uno de febrero la Mariposa de Orión brindaba por igual toda una postal espectacular sobre el cielo nocturno de la ciudad portuaria sanluqueña.
Se trató de un fin de semana mágico-astronómico.
No menos impactante el observar en otra postal a Júpiter, la principal estrella de la constelación de Tauro, Aldebarán. Y a los cúmulos estelares Híades y las Pléyades.
Habrá Luna llena el próximo 12 de febrero. Pero, resultaría muy grato observar a la Luna en fase creciente casi nueva, cuando desde esta región sudcaliforniana en medio de dos mares. Y más cuando de manera visible se observaban también sobre el lucerío de Cabo San Lucas los planetas Veus y Saturno.
El sábado, además de Saturno y Venus, “abajo” de la Luna, Neptuno, sin embargo no tan a simple vista este planeta el más lejano en el sistema solar.
En la vecindad estelar de la Luna se observaba) a la izquierda desde mi posición al Oeste– a la estrella mas brillante de la constelación Ballena (Cetus): Diphda. Y también a la estrella Deneb Algenubi, la tercera más brillante de la referida constelación.
Además, en el cielo nocturno a simple vista Marte y las estrellas de la constelación Géminis: Castor y Pólux.
Qué decir de las dos más brillantes del firmamento: Sirio y Canopus.
Un grato fin de semana.
Más con el testimonio del estar en Cabo San Lucas con registros fotográficos, como el de la bella Mariposa de Orión y la Luna con los planetas Saturno y Venus sobre el lucerío de la ciudad portuaria sanluqueña.
Los Cabos gran ventana al universo.