David Rojo
Más que dar certeza a la palabra política –y por tal al compromiso público– el contenido de un comunicado de prensa del gobierno municipal cuando la realidad es contradictoria o distante del dicho político, sólo se convierte en testimonio público de demagogia política.
Así, el gobierno municipal despliega banderas por la “visión del XV Ayuntamiento de Los Cabos por impulsar un modelo turístico que armonice el desarrollo económico con la conservación ambiental”.
El dicho público no es cierto. Hay palabras que cruzan el pantano y que el pantano las mancha (parafraseando al poeta).
No hay conservación ambiental. Y calla, o es parte de la mentira, el Verde Ecologista –PVEM– que cuenta con una Regiduría en el Cabildo de Los Cabos.
No hay visión y por tal ni acciones estratégicas para la conservación ambiental, aun cuando se tienen en opción centenares de millones de pesos con el pago que cubren huéspedes de la hotelería de Los Cabos por el derecho por Saneamiento Ambiental.
Ante el déficit de tratamiento de aguas residuales, tanto en San José del Cabo como en Cabo San Lucas, cuántos desarrollos turísticos están conectados a la planta que se encuentra en Country Club y cuántos otros a la planta que se encuentra al pie del estero josefino.
Si en realidad se contara con “un modelo turístico que armonizara el desarrollo económico con la conservación ambiental –como pregona el gobierno municipal de Los Cabos–”, no se tendría a miles de familias sin drenaje y sin estar conectadas sus viviendas a la red pública de las plantas referidas a las que no tienen acceso.
No hay nada de conservación ambiental; sigue la devastación con la corrupción e impunidad con licencias municipales de construcción que han llegado al extremo de liberarse para edificios habitacionales en medio de arroyos de Cabo San Lucas y de San José del Cabo sin responsables ni corrección.
No hay nada de conservación ambiental, se destruye el medio ambiente de especies endémicas de Los Cabos como la Mascarita Peninsular.
No hay nada de conservación ambiental, se destruye el medio ambiente de especies endémicas de Los Cabos como el Cuitlacoche Peninsular.
No hay nada de conservación ambiental, se destruye el medio ambiente de especies endémicas como el Colibrí de Xantus.
Se destruye el medio ambiente de otras especies.
Se deja destruir el estero de San José del Cabo con incendios y contaminación de aguas negras cada segundo.
Es brutal fotografiar al Carpintero del Desierto picoteando el poste de concreto.
El dicho político queda, ante el hecho, con la ausencia de visión. Y el compromiso público se exhibe sin corazón.
Referencia:
H. XV Ayuntamiento de Los Cabos: