Son las 02:00 horas.
Entre el cielo nublado y la banda del lucerío de Cabo San Lucas no es un buen momento para la fotografía.
Llevo dos horas sin moverme intentando el registro fotográfico de la constelación Máquina Automática. Pero, nada. Hace un gacho frío.
No dejo de observar hacia el Sur.
Cuando había caído la tarde me animó el observar hacia el Este a Júpiter con la inconfundible estrella Aldebarán; minutos después Marte y en diagonal arriba hacia la izquierda Pólux.
Ahora sí que cada planeta con su estrella.
Sí, me había animado la tarde para regresar más tarde.
Había un objetivo estelar, aparte del equipo a la mano seguir practicando con la exposición prolongada con el teléfono celular.
Sí, a llenarse de estrellas.
Pero, el frío y el no buen atino en el tratar de fotografiar a la constelación Máquina Automática, influyeron para decirle a Sur “ah te ves”, mañana se volverá a intentar.
Ya para entonces Júpiter se observaba hacia el Oeste. Y hacia “arriba” Marte y la constelación Géminis.
Con un simple movimiento a la derecha, un momento grato.
Un elemento en primer cuadro para dar testimonio de la observación de las estrellas desde Cabo San Lucas: cactus.
A seguir con la madrugada, entonces.
La perspectiva ubicaba a Júpiter con sus lunas Calisto y Ganímedes en medio del cactus.
Meses atrás, con la tarde a plenitud, ya se había logrado tal estampa, pero al registro fotográfico se había logrado en aquella ocasión, además, a las lunas Europa e Ío.
El vecino arquitecto había colocado cactus en la parte superior del edificio, el toque especial para más de un testimonial fotográfico con las Pléyades, por ejemplo, que en breve compartiremos. Y que fechas antes se había dado con la constelación Lira.
Este sitio de comunicación Los Cabos Extraordinario ya ha logrado por igual fotografiar y compartir las líneas que distinguen a Júpiter.
Con sus lunas, con cactus, siempre es grato observar a Júpiter desde esta gran ventana al universo que es Los Cabos.