David Rojo
El poblado en Comondú, tiene el antecedente de 1720 cuando el párroco Nicolás Tamaral fundara la Misión de La Purísima Concepción.
El oasis y el cerro de El Pilón le dan un toque maravilloso.
El paisaje es impresionante.
El correr del agua, el arroyo, por entre cuyo movimiento cristalino se da un relajante caminar. El agua contenida para desplazarse en kayac. Las casas que quedaron abandonadas entre las que se da el buscar detalles de trazos entre sombras, luz del sol, paredes y puertas antiguas.
La Purísima, pasando Ciudad Insurgentes (en Comondú) es todo un disfrute y más con el vino que ahí se produce.
Más adelante se encuentra San Isidro con pavos reales sueltos.
Pocas familias quedan, sin embargo todo lo que rodea y da esencia a La Purísima le hace un lugar extraordinario.
Desde que uno ve al oasis o a El Pilón desde la carretera hay una invitación, directa, ahora sí tan natural, para estar uno o más días en este bello lugar sudcaliforniano.
La Purísima de los espectaculares sitios en Baja California Sur.